viernes, 25 de octubre de 2013

I.IV Breve Historia de la Historia

I.IV Breve Historia de la Historia

Breve historia del tiempo o Historia del tiempo o también Historia del tiempo: Del Big Bang a los agujeros negros (en inglés: A Brief History of Time: From the Big Bang to Black Holes) es un libro de divulgación científica escrito por el físico británico Stephen Hawking y publicado por primera vez en 1988.
Explica varios temas de cosmología, entre otros el Big Bang, los agujeros negros, los conos de luz y la teoría de supercuerdas al lector no especializado en el tema. Su principal objetivo es dar una visión general del tema pero, inusual para un libro de divulgación, también intenta explicar algo de matemáticas complejas.
El autor advierte que, ante cualquier ecuación en el libro el lector podría verse en problemas, por lo que incluye sólo una sencilla: E=mc².
En septiembre de 2005 salió a la venta Brevísima historia del tiempo, en colaboración con Leonard Mlodinow, una versión condensada del original. Fue actualizado para tratar nuevos temas surgidos por nuevas investigaciones científicas en el campo.
Existe un documental basado en el libro, con el mismo título, dirigido por Errol Morris, con música de Philip Glass y estrenado en 1991.

La naturaleza del tiempo
¿Cuál es la naturaleza del tiempo? ¿Hubo un principio o habrá un final en el tiempo? ¿Es infinito el universo o tiene límites? A partir de estas preguntas, Stephen Hawking revisa las grandes teorías cosmológicas, desde Aristóteles hasta nuestros días, así como muchos enigmas, paradojas y contradicciones que se plantean como retos para la ciencia actual.
Hawking considera que los avances recientes de la física, gracias a las fantásticas nuevas tecnologías, sugieren respuestas a algunas de estas preguntas que desde hace tiempo nos preocupan.
Best seller
El libro se convirtió rápidamente en un superventas. En mayo de 1995 entró en la lista del The Sunday Times entre los más vendidos durante 237 semanas, y batió el récord de 184 semanas. Esta hazaña está registrada en el Libro Guinness de los Récords de 1998. También está registrado el hecho de que la edición en rústica se publicó el 6 de abril de 1995 y alcanzó en tan sólo tres días el primer lugar de entre los más vendidos. Para abril de 1993 se habían publicado 40 ediciones de pasta dura de La breve historia del tiempo en los Estados Unidos y 39 en el Reino Unido. Se habían vendido 9 millones de copias hasta el 2002.
Un conocido científico (algunos dicen que Bertrand Russell) dio una vez una conferencia sobre astronomía. El describió como la Tierra orbita alrededor del Sol y como el Sol, a su vez, orbita alrededor del centro de una vasta colección de estrellas llamada nuestra galaxia. Al final de la conferencia, una pequeña anciana sentada en el fondo de la sala se paró y dijo: "Lo que usted ha dicho es una mierda. El mundo es en realidad un plato plano sobre el lomo de una tortuga gigante." El científico sonrió despectivamente y replicó: "¿y sobre qué está la tortuga?" "Usted es muy inteligente, jovencito, muy inteligente," dijo la pequeña anciana "¡pero hay infinitas tortugas!"
Mucha gente podría encontrar bastante ridícula la imagen de nuestro universo como una torre de infinitas tortugas, pero ¿por qué pensamos que lo sabemos mejor? ¿Qué sabemos acerca del universo y cómo lo sabemos? ¿De dónde vino el universo y hacia dónde va? ¿Tuvo el universo un comienzo, y si es así, que sucedió antes de eso? ¿Cuál es la naturaleza del tiempo? ¿Tendrá un final? ¿Podemos ir atrás en el tiempo? Recientes descubrimientos en física hacen posible, en parte por fantásticas nuevas tecnologías, sugerir respuestas a algunas de estas antiguas preguntas. Algún día estas respuestas nos parecerán tan obvias como la Tierra orbitando al Sol o tal vez tan ridículas como una torre de tortugas- sólo el tiempo (lo que quiera que sea) lo dirá.
En el año 340 AC el filósofo griego Aristóteles, en su libro Sobre los Cielos, fue capaz de proponer dos buenos argumentos para creer que la Tierra era una esfera redonda en lugar de un plato plano. Primero, él se dio cuenta de que los eclipses de Luna eran causados por la Tierra que se ponía entre el Sol y la Luna. La sombra de la Tierra sobre la Luna era siempre redonda, lo cual podía suceder sólo si la Tierra era esférica. Si la Tierra hubiera sido un disco plano, la sombra hubiera sido elongada y elíptica a menos que el Sol siempre estuviera sobre el eje del disco cuando ocurrían los eclipses.
Segundo, los griegos sabían por sus viajes que la Estrella del Norte aparecía más baja en el cielo vista desde el sur que si la miraban en regiones del norte (dado que la Estrella del Norte está sobre el Polo Norte aparece sobre la cabeza de alguien en el Polo Norte y se ve en el horizonte desde el ecuador) De la diferencia entre la posición aparente de la Estrella del Norte en Egipto y Grecia. Aristóteles inclusive calculó estimativamente que la distancia alrededor de la Tierra era de 400.000 estadios.
No se sabe exactamente cuánto medía un estadio, pero debe haber tenido alrededor de 200 yardas lo cual hace que Aristóteles estimara el doble de la figura corrientemente aceptada. Los griegos también tenían un tercer argumento de que la Tierra debía ser redonda. ¿Por qué sino, cuando aparece un barco desde detrás del horizonte, vemos primero las velas y sólo más tarde el casco?
Aristóteles pensaba que la Tierra estaba quieta y que el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas se movían en órbitas circulares alrededor de la Tierra. El creía esto porque él sentía, por razones místicas, que la Tierra era el centro del universo, y que el movimiento circular era el más perfecto. Esta idea fue elaborada por Tolomeo en el segundo siglo AC en un completo modelo cosmológico. La tierra permanecía en el centro, rodeada por ocho esferas de cristal sobre las que giraban la Luna, el Sol, las estrellas y los cinco planetas que se conocían, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.
Los planetas mismos se movían en pequeños círculos dentro de sus respectivas esferas para justificar el complicado camino que describían en el cielo. La esfera más lejana portaba las estrellas fijas que se mantenían a la misma distancia entre sí pero giraban juntas alrededor de la Tierra. Nunca quedó muy claro lo que había después de la última esfera, pero ciertamente no era parte del universo observable por la humanidad.
El modelo de Tolomeo era un sistema razonablemente preciso para predecir la posición de los cuerpos celestes en el cielo. Pero, para calcular estas posiciones con precisión, Tolomeo tuvo que asumir que la Luna se movía en un camino que algunas veces la llevaba dos veces más cerca de la Tierra que en otras veces. ¡Esto significaba que la Luna debía aparecer dos veces más grande algunas veces que otras! Tolomeo reconoció este desperfecto, pero nunca su modelo fue generalmente, ya que no universalmente, aceptado. Este fue aceptado por la iglesia Cristiana como la imagen del universo que estaba en concordancia con las escrituras y que tenía la ventaja de dejar un gran espacio después de la esfera de las estrellas fijas para el cielo y el infierno.
Un modelo más simple, sin embargo, fue propuesto en 1514 por un cura polaco, Nicolás Copérnico, (Al principio, tal vez por miedo de ser marcado como hereje por su iglesia, Copérnico difundió su modelo anónimamente.) Su idea fue que el Sol estaba fijo en el centro y que la Tierra y los planetas se movían en órbitas circulares alrededor del Sol.
Pasó cerca de un siglo antes de que esta idea fuera tomada en serio. Entonces dos astrónomos -el alemán Johannes Kepler y el italiano Galileo Galilei- comenzaron a apoyar públicamente la teoría copernicana, a despecho de que las órbitas que predecía no coincidían con las que se observaban. La muerte final de la teoría de Aristóteles y Tolomeo llegó en 1609. En ese año, Galileo comenzó a observar el cielo nocturno con un telescopio, que recién se había inventado. Cuando miró al planeta Júpiter, Galileo observó que estaba acompañado por varios pequeños satélites o lunas que orbitaban alrededor de él.
Esto implicaba que no todo tenía que orbitar directamente alrededor de la Tierra, como Aristóteles y Tolomeo pensaban. (Por supuesto, todavía era posible creer que la Tierra estaba estacionaria en el centro del universo y que las lunas de Júpiter se movían en extremadamente complicadas trayectorias alrededor de la Tierra, dando la impresión de que orbitaba Júpiter. Sin embargo, la teoría de Copérnico era mucho más simple) Al mismo tiempo, Johannes Kepler había modificado la teoría de Copérnico, sugiriendo que los planetas no se movían en círculos sino en elipses (una elipse es un círculo alargado). Las predicciones ahora finalmente coincidían con las observaciones.
Por lo que a Kepler le concernía, las órbitas elípticas eran meramente una hipótesis ad hoc, y una que era bastante repugnante, porque las elipses eran claramente menos perfectas que los círculos. Habiendo descubierto casi por accidente que las órbitas elípticas coincidían con las observaciones, él no podía reconciliarlas con su idea de que fuerzas magnéticas hacían orbitar los planetas alrededor del Sol.
Una explicación fue dada mucho más tarde, en 1687, cuando Sir Isaac Newton publicó suPhilosophiae Naturalis Principia Mathematica probablemente la obra más importante que se haya publicado en las ciencias físicas. En ella Newton no sólo promovió una teoría de como se mueven los cuerpos en el espacio y el tiempo, sino que también desarrolló las complicadas matemáticas necesarias para analizar dichos movimientos.
Además Newton postuló una ley de la gravitación universal de acuerdo a la cual cada cuerpo del universo era atraído hacia los demás cuerpos por una fuerza que era más fuerte cuanto más masa tuvieran los cuerpos y cuanto más cerca estuvieran uno del otro. Era esta misma fuerza la que provocaba que los objetos cayeran al suelo. (El cuento de que Newton se inspiró en una manzana que cayó sobre su cabeza es casi con certeza apócrifo.
Todo lo que Newton mismo dijo fue que la idea de la gravedad le vino cuando él estaba sentado en "estado de contemplación" y "fue ocasionada por la caída de una manzana.") Newton vino a demostrar que, de acuerdo a su ley, la gravedad causa que la Luna se mueva en una órbita elíptica en torno a la Tierra y causa que la Tierra y los demás planetas se muevan en órbitas elípticas alrededor del Sol.
El modelo Copernicano fue despojado de las esferas celestiales de Tolomeo, y con ello de la idea de que el universo tiene un límite natural. Dado que las "estrellas fijas" no aparentan cambiar sus posiciones fuera de una rotación a través del cielo causado por el giro de la Tierra sobre su eje, se volvió natural suponer que las estrellas fijas eran objetos como nuestro Sol pero mucho más lejanos.
Newton comprendió que, de acuerdo a su teoría de la gravedad, las estrellas deberían atraerse una hacia otra, por lo tanto parecía que no podían permanecer esencialmente sin movimiento. ¿No podrían caer todas juntas hacia algún punto? En una carta de 1691 a Richard Bentley, otro pensador líder de esa época, Newton arguyó que esto podría en verdad ocurrir si hubiera un número finito de estrellas distribuidas en una región finita del espacio. Pero él razonaba que si, por otra parte, hubiera un número infinito de estrellas distribuidas más o menos uniformemente sobre un universo infinito, esto podría no ocurrir, porque no habría un punto central hacia el cual caer.
Este argumento es un ejemplo de las trampas en que se puede caer cuando se habla del infinito. En un universo infinito, cada punto puede ser visto como el centro, porque cada punto tiene un número infinito de estrellas de cada lado. El planteo correcto, que fue realizado mucho más tarde, es considerar la situación finita en la cual todas las estrellas caen una sobre otra, y entonces preguntar cómo cambiarían las cosas si se agregan más estrellas distribuidas de forma casi uniforme fuera de esta región.
De acuerdo a las leyes de Newton las estrellas extra no harían ninguna diferencia, así que las estrellas caerían del mismo modo. Podemos agregar tantas estrellas como queramos, pero siempre caerá una sobre otra. Ahora sabemos que es imposible tener un modelo estático infinito del universo en el cual la gravedad sea siempre atractiva.
Una interesante reflexión sobre el clima general de pensamiento antes del siglo XX es que nadie había sugerido que el universo se estuviera expandiendo o contrayendo. Era generalmente aceptado que o bien el universo había existido siempre en un estado inmutable, o bien que había sido creado hace un tiempo finito en el pasado más o menos como lo observamos hoy en día. En parte esto debe haberse debido a la tendencia de la gente a creer en verdades eternas, así como al confort que encontraban al pensar que aunque ellos tuvieran que envejecer y morir, el universo es eterno e inmutable.
Inclusive aquellos que advertían que la teoría de Newton de la gravedad mostraba que el universo no podía ser estático no pensaron en sugerir que podría estarse expandiendo. En su lugar, intentaron modificar la teoría haciendo que la fuerza de gravedad fuera repulsiva a muy largas distancias.
Esto no afectaba significativamente sus predicciones del movimiento de los planetas, pero permitía que una distribución de estrellas infinita permaneciera en equilibrio  con las fuerzas atractivas entre estrellas cercanas balanceada por las fuerzas repulsivas de las estrellas más lejanas.
Sin embargo, ahora creemos que tal equilibrio podría ser inestable: si las estrellas en alguna región se acercaran sólo un poco una a la otra, las fuerzas atractivas entre ellas podrían volverse más fuertes y dominar sobre las fuerzas repulsivas de modo que las estrellas seguirían cayendo una sobre la otra. Por otra parte, si las estrellas se alejaran un poco una de otra, las fuerzas repulsivas podrían dominar y alejarlas cada vez más.
Otra objeción a un universo infinito estático es normalmente atribuida al filósofo alemán Heinrich Olbers, quien escribió sobre su teoría en 1823. En efecto, varios contemporáneos de Newton habían visto el problema, y el artículo de Olbers no fue el primero en contener argumentos plausibles contra él. Fue, sin embargo, el primero en ser ampliamente notado. La dificultad es que en un universo infinito estático casi cualquier línea de visión terminaría en la superficie de una estrella. Luego uno podría esperar que todo el cielo pudiera ser tan brillante como el Sol, inclusive de noche.
 El contra argumento de Olbers era que la luz de las estrellas lejanas estaría oscurecida por la absorción debida a la materia intermedia. Sin embargo, si eso sucediera, la materia intermedia se calentaría, con el tiempo, hasta que iluminara de forma tan brillante como las estrellas. La única manera de evitar la conclusión de que todo el cielo nocturno debería de ser tan brillante como la superficie del Sol sería suponer que las estrellas no han estado iluminando desde siempre, sino que se encendieron en un determinado instante pasado finito.
En este caso, la materia absorbente podría no estar caliente todavía, o la luz de las estrellas distantes podría no habernos alcanzado aún. Y esto nos conduciría a la cuestión de qué podría haber causado el hecho de que las estrellas se hubieran encendido por primera vez.
El principio del universo había sido discutido, desde luego, mucho antes de esto. De acuerdo con distintas cosmologías primitivas y con la tradición judeo-cristianamusulmana, el universo comenzó en cierto tiempo pasado finito, y no muy distante. Un argumento en favor de un origen tal fue la sensación de que era necesario tener una «Causa Primera» para explicar la existencia del universo. (Dentro del universo, uno siempre explica un acontecimiento como causado por algún otro acontecimiento anterior, pero la existencia del universo en sí, sólo podría ser explicada de esta manera si tuviera un origen.) Otro argumento lo dio san Agustín en su libro La ciudad de Dios.
Señalaba que la civilización está progresando y que podemos recordar quién realizó esta hazaña o desarrolló aquella técnica. Así, el hombre, y por lo tanto quizás también el universo, no podía haber existido desde mucho tiempo atrás. San Agustín, de acuerdo con el libro del Génesis, aceptaba una fecha de unos 5.000 años antes de Cristo para la creación del universo. (Es interesante comprobar que esta fecha no está muy lejos del final del último periodo glacial, sobre el 10.000 a.C., que es cuando los arqueólogos suponen que realmente empezó la civilización.)
Aristóteles, y la mayor parte del resto de los filósofos griegos, no era partidario, por el contrario, de la idea de la creación, porque sonaba demasiado a intervención divina. Ellos creían, por consiguiente, que la raza humana y el mundo que la rodea habían existido, y existirían, por siempre. Los antiguos ya habían considerado el argumento descrito arriba acerca del progreso, y lo habían resuelto diciendo que había habido inundaciones periódicas u otros desastres que repetidamente situaban a la raza humana en el principio de la civilización.
Las cuestiones de si el universo tiene un principio en el tiempo y de si está limitado en el espacio fueron posteriormente examinadas de forma extensiva por el filósofo Immanuel Kant en su monumental (y muy oscura) obra, Crítica de la razón pura, publicada en 1781. Él llamó a estas cuestiones antinomias (es decir, contradicciones) de la razón pura, porque le parecía que había argumentos igualmente convincentes para creer tanto en la tesis, que el universo tiene un principio, como en la antítesis, que el universo siempre había existido. Su argumento en favor de la tesis era que si el universo no hubiera tenido un principio, habría habido un período de tiempo infinito anterior a cualquier acontecimiento, lo que él consideraba absurdo.
El argumento en pro de la antítesis era que si el universo hubiera tenido un principio, habría habido un período de tiempo infinito anterior a él, y de este modo, ¿por qué habría de empezar el universo en un tiempo particular cualquiera? De hecho, sus razonamientos en favor de la tesis y de la antítesis son realmente el mismo argumento. Ambos están basados en la suposición implícita de que el tiempo continúa hacia atrás indefinidamente, tanto si el universo ha existido desde siempre como si no.
Como veremos, el concepto de tiempo no tiene significado antes del comienzo del universo. Esto ya había sido señalado en primer lugar por san Agustín. Cuando se le preguntó: ¿Qué hacía Dios antes de que creara el universo?, Agustín no respondió: estaba preparando el infierno para aquellos que preguntaran tales cuestiones. En su lugar, dijo que el tiempo era una propiedad del universo que Dios había creado, y que el tiempo no existía con anterioridad al principio del universo.
Cuando la mayor parte de la gente creía en un universo esencialmente estático e inmóvil, la pregunta de si éste tenía, o no, un principio era realmente una cuestión de carácter metafísico o teológico. Se podían explicar igualmente bien todas las observaciones tanto con la teoría de que el universo siempre había existido, como con la teoría de que había sido puesto en funcionamiento en un determinado tiempo finito, de tal forma que pareciera como si hubiera existido desde siempre.
Pero, en 1929, Edwin Hubble hizo la observación crucial de que, donde quiera que uno mire, las galaxias distantes se están alejando de nosotros. O en otras palabras, el universo se está expandiendo. Esto significa que en épocas anteriores los objetos deberían de haber estado más juntos entre sí. De hecho, parece ser que hubo un tiempo, hace unos diez o veinte mil millones de años, en que todos los objetos estaban en el mismo lugar exactamente, y en el que, por lo tanto, la densidad del universo era infinita. Fue dicho descubrimiento el que finalmente llevó la cuestión del principio del universo a los dominios de la ciencia.
Las observaciones de Hubble sugerían que hubo un tiempo, llamado el big bang [gran explosión o explosión primordial], en que el universo era infinitesimalmente pequeño e infinitamente denso. Bajo tales condiciones, todas las leyes de la ciencia, y, por tanto, toda capacidad de predicción del futuro, se desmoronarían. Si hubiera habido acontecimientos anteriores a este no podrían afectar de ninguna manera a lo que ocurre en el presente. Su existencia podría ser ignorada, ya que ello no extrañaría consecuencias observables. Uno podría decir que el tiempo tiene su origen en el big bang, en el sentido de que los tiempos anteriores simplemente no estarían definidos.
Es señalar que este principio del tiempo es radicalmente diferente de aquellos previamente considerados. En un universo inmóvil, un principio del tiempo es algo que ha de ser impuesto por un ser externo al universo; no existe la necesidad de un principio. Uno puede imaginarse que Dios creó el universo en, textualmente, cualquier instante de tiempo. Por el contrario, si el universo se está expandiendo, pueden existir poderosas razones físicas para que tenga que haber un principio.
Uno aún se podría imaginar que Dios creó el universo en el instante del big bang, pero no tendría sentido suponer que el universo hubiese sido creado antes del big bang. ¡Universo en expansión no excluye la existencia de un creador, pero sí establece límites sobre cuándo éste pudo haber llevado a cabo su misión!

Para poder analizar la naturaleza del universo, y poder discutir cuestiones tales como si ha habido un principio o si habrá un final, es necesario tener claro lo que es una teoría científica. Consideremos aquí un punto de vista ingenuo, en el que una teoría es simplemente un modelo del universo, o de una parte de él, y un conjunto de reglas que relacionan las magnitudes del modelo con las observaciones que realizamos. Esto sólo existe en nuestras mentes, y no tiene ninguna otra realidad (cualquiera que sea lo que esto pueda significar). 

I.V. Resumen

I.V. Resumen

La historia antes del siglo XIX tenía un carácter moralizador, ejemplificador, con la finalidad de perpetuar en la memoria los grandes personajes y los grandes acontecimientos. Durante siglos se pensó que los contenidos que se habían de recordar eran los hechos de los Estados y las civilizaciones más importantes, la vida y la obra de los reyes y gobernantes, las guerras y los tratados, las instituciones y las luchas por el poder.

La Historia se escribía a través de buenos relatos en los que se afirmaba que la Historia nacía y se hacía gracias a las ideas de los grandes personajes. La erudición y el relato literario caracterizaban una Historia que no tenía, por tanto, rigor intelectual. Esta concepción de la Historia experimentó un cambio notable a partir del período de la Ilustración.

El materialismo histórico es una corriente filosófica e histórica que surgió a mediados del siglo XIX como crítica al capitalismo y a la sociedad burguesa en pleno proceso de industrialización. Su pensamiento y su lenguaje nuevo fueron verdaderamente revolucionarios y, aunque sus principios han perdido buena parte de su validez, muchos de sus análisis y de su vocabulario impregnan actualmente las ciencias sociales. K. Marx fue el primero en establecer diferentes modelos de sociedad para períodos históricos de larga duración y definió cada etapa de evolución histórica por su modo de producción.

El mundo occidental está condicionado por dos fuerzas distintas, la democracia (política) y el industrialismo (económica), que han creado un determinado modo de pensar la Historia, en torno a la idea de estados nacionales. Sin embargo, los estados nacionales no son entes inteligibles y autosuficientes de estudio, por lo que debe ampliarse el marco de observación hasta lacivilización. La civilización occidental como campo de estudio puede remontarse en un espacio determinado. También en un tiempo determinado, hasta el origen de la Edad Media, en donde es posible reconocer su encuentro con otra civilización distinta, a la que denomina Helénica, y que cobra forma en el Imperio romano. Siguiendo operaciones similares, llega a determinar la existencia de 21 civilizaciones, más un grupo de otras que han sido abortadas o detenidas.

La historia es una ciencia social cuyo campo de estudio es el pasado de los seres humanos. Pero no todo el pasado es conocido y estudiado; los historiadores han seleccionado hechos que, por diversas razones, son considerados importantes y dignos de ser conocidos como hechos historicos. Los investigadores han organizado y sistematizado dichos conocimientos en forma cronologica, con el fin de ordenarlos. Estos conocimientos son los que se estudian en este curso de historia universal.
Estudiando la historia podemos comprender porqué África es un continente subdesarrollado, o porque la india se independizó de Inglaterra. También podemos comprender porqué los países luchan por territorios, como el caso de Palestina e Israel. Todos estos países forman hoy nuestro planeta pero han ido cambiando desde el principio de los tiempos. Los cambios son evidentes y nos ayudan a entender la posición actual en la que nos encontramos ahora.

La importancia de la historia reside en el hecho de que al entender lo sucedido en el pasado y la situación actual, podemos de mejor forma entender lo que está por venir y entender lo que debemos evitar y lo que podemos mejorar. Por último, queda hacer una reflexión. Quizás no sepamos mucho sobre la historia, no conozcamos los detalles, pero ahora, nosotros mismos estamos haciendo historia. Estamos viviendo en un periodo que en el futuro será recordado, que los niños estudiaran en los colegios, y todo eso depende de nosotros y todo ello lo hacemos nosotros.

Para muchos, la historia tiene un rol fundamental como conjunto de conocimientos, legados, realidades históricas compleja del ser humano a lo largo del tiempo y a través de las regiones. Conocer no sólo la historia propia si no la historia de otras civilizaciones, culturas y sociedades (por más lejanas que puedan ser) contribuye a nuestro crecimiento como personas capaces de conocer, de comprender, de racionalizar la información y de tomar esos datos para seguir construyendo día a día una nueva realidad.

Hay diferentes formas de crear o de analizar la historia y eso dependerá obviamente de la ideología, la postura o el conocimiento que el historiador en cuestión tenga de manera previa. De cualquier manera, sea cual sea esa postura, toda forma de historia contribuirá para seguir construyendo el pasado y nuestra visión sobre el mismo de mil maneras diferentes pero igual de útiles e interesantes.


Los arqueólogos dividen la historia cultural de Mesoamérica en cinco periodos principales: paleoindio (antes de 8000 a.C.), arcaico (8000-1500 a.C.), preclásico o formativo (1500 a.C.-292 d.C.), clásico (292-900 d.C.) y posclásico (900-1527 d.C.).

II. UNIDAD: La Prehistoria

II. UNIDAD: La Prehistoria

La Prehistoria (del latín præ: ‘antes de’, y del griego ιστορία: ‘historia’) es, según la definición clásica, el período de tiempo transcurrido desde la aparición de los primeros homininos, antecesores del Homo sapiens, hasta que tenemos constancia de la existencia de documentos escritos, algo que ocurrió en primer lugar en el Oriente Próximo hacia el 3300 a. C.; en el resto del planeta, posteriormente.
Según otros autores, la Prehistoria terminaría en algunas regiones del mundo antes, con la aparición de las sociedades complejas que dieron lugar a los primeros estados y civilizaciones.
Es importante señalar que según las nuevas interpretaciones de la ciencia histórica, la prehistoria es un términocarente de real significancia en el sentido que fue entendido por generaciones. Si se considera a la Historia, tomando la definición de Marc Bloch, como el «acontecer humano en el tiempo», todo es Historia existiendo el ser humano, y la Prehistoria podría, forzadamente, solo entenderse como el estudio de la vida antes de la aparición del primer homínido en la tierra. Desde el punto de vista cronológico, sus límites están lejos de ser claros, pues ni la llegada del ser humano ni la invención de la escritura tienen lugar al mismo tiempo en todas las zonas del planeta.
Por otra parte, hay quienes defienden una definición de esta fase o, al menos, su separación de la Historia Antigua, en virtud de criterios económicos y sociales en lugar de cronológicos, pues éstos son más particularizadores (es decir, más ideográficos) y aquellos, más generalizadores y por tanto, más susceptibles de proporcionar una visión científica.
En ese sentido, el fin de la Prehistoria y el inicio de la Historia lo marcaría una estructuración creciente de la sociedad que provocaría una modificación sustancial del hábitat, su aglomeración en ciudades, una socialización avanzada, su jerarquización, la aparición de estructuras administrativas, de la moneda y el incremento de los intercambios comerciales de larga distancia.
Así, no sería muy correcto estudiar dentro del ámbito de la Prehistoria sociedades de carácter totalmente urbano como los incas y mexicas en América, los ghana y zimbabue en África o los jemer en el sudeste asiático, que solamente son identificados con este período por la ausencia de textos escritos que de ellos tenemos (los mayas han entrado hace muy poco plenamente en la Historia al haberse descifrado sus glifos, que tienen valor fonético, por lo que forman un verdadero lenguaje).


II.I. Los Origenes de la humanidad

II.I. Los Origenes  de la humanidad


La especie humana solo es una más entre las existentes en la Tierra, y al igual que todas las formas de vida conocidas está sujeta a las leyes de la evolución. Esto implica que el hombre apareció en algún momento del pasado como resultado de progresivos cambios adaptivos que generan nuevas líneas evolutivas y abocan a la desaparición a otras. La cuestión sobre  la antigüedad de nuestra estirpe y su origen no tiene una respuesta sencilla.

Lo que sabemos del proceso de hominización que nos ha llevado hasta ser lo que somos, está basado en un largo y tortuoso sendero de descubrimientos e hipótesis esparcidas en el tiempo. La ciencia que estudia esto es la paleontología, sin embargo, en las últimas décadas nuevas disciplinas como la genética, entre otras, se han mostrado muy útiles en el rastreo del origen de la humanidad.

Se estima que la rama evolutiva que lleva al hombre actual, se separó de los chimpancés hace entre 5 y 7 millones de años. Entre este momento y hace unos 4 millones de años apareció la capacidad de desplazarse erguido, hecho fundamental en el proceso de hominización. Los primeros homínidos bípedos que con seguridad tenían una locomoción erguida son los Australopitecos (Australopithecus), esta especie apareció y próspero con gran éxito en la sabanas arboladas del este del continente africano hace 4 millones de años, y de algunos especímenes se han conservado esqueletos en muy buen estado.

Desapareció hace 2,5 millones de años, quizás se debió a la desertificación de la sabana, no obstante, este género se radio en al menos 5 especies diferentes esparcidas desde Etiopía y el Chad hasta Sudáfrica. La presión medioambiental, originó dos grandes grupos de Australopitecos, los vegetarianos especializados en productos duros de escaso valor nutritivo, y los carnívoros, que derivó en los primeros individuos del género Homo.

Los primeros representantes del género Homo fueron el Homo rudolfensis que vivió de 2,4 a 1,9 millones de años, con un volumen craneal de 750 cm³, y Homo habilis que apareció hace 2,5 millones de años y se extinguió hace 1,4. El habilis dio paso al Homo ergaster, que con una capacidad craneal de unos 880 cm³ y una antigüedad de 2 a 1 millón de años, fue el primer antepasado del hombre que abandonó África. Fuera de este continente evoluciono hacia el Homo erectus en extremo oriente, y Homo antecesor en Europa.

Es curioso el hecho de que la tecnología desarrollada para tallar la piedra por el Homo ergaster, fue superior a la utilizada por sus descendientes asiáticos y europeos. Para explicar esto, se especula que su desarrollo quizás se dio con posterioridad a las migraciones.

Con un origen algo confuso, mas adelante  en Europa apareció el Homo heidelbergensis, que vivió desde hace 500.000 hasta 250.000 años, y que parece ser en antecesor de losNeandertales (Homo neanderthalensis). En África se dio paralelamente el Homo rhodesiensis que dio lugar al Hombre de Cro-Magnon u Homo sapiens actual.

Todo indica que el hombre anatómicamente moderno, tiene su origen en una población preexistente de humanos de hace unos 200.000 años localizada en África Oriental en el río Omo. Esta conclusión viene avalada por los análisis genéticos de ADN mitocondrial, así como por los registros paleontológicos. Los fósiles pertenecientes a esta población se conocen como los Hombres de Kibish, y son considerados los más antiguos restos de Homo sapiens. Se corresponden con una población al parecer de pocos individuos, en comparación con los humanos arcaicos esparcidos por el Mundo Antiguo.

El éxito evolutivo de este pequeño grupo, fue tal, que desplazó  al resto en toda la Tierra. Los últimos humanos no pertenecientes al género Homo sapiens fueron los Neandertales, se extinguieron hace 29.000 años en la actual Andalucía. Fue por tanto, la última especie del género Homo que coexistió en el tiempo y el espacio con el hombre moderno, causa probable de su extinción.

Desde el Mito y la Religio
Las distintas culturas y civilizaciones han ofrecido diversos relatos de carácter mítico y religioso sobre la creación y el origen del hombre. Se denomina antropogonía al relato de carácter mítico yreligioso sobre su origen, su creación o surgimiento y por extensión de la humanidad y su cultura.

Ciencia, Mito y Religion
Para algunos autores, el punto de vista científico sobre el origen del hombre no es incompatible con la explicación religiosa ya que afectarían a campos del saber distintos. Así, para los defensores de la preeminencia del punto de vista religioso, afirmar que el ser humano tiene un origen divino no necesariamente equivale a afirmar que no existan aspectos biológicos, argumentando que la biología es una ciencia y, como tal, no pretende ni puede discernir sobre aspectos metafísicos.
Para otros autores el origen del hombre tiene una exclusiva explicación científica incompatible con una explicación religiosa que estaría, según ellos, en el campo del mito, la antropología y, específicamente de la antropología de la religión.
Los budistas modernos como el Dalái Lama tratan de no entrar en conflicto entre el budismo y la ciencia y consideran que son maneras complementarias de entender el mundo que nos rodea.

El verdadero origen de la humanidad
Las pruebas y evidencias disponibles apuntan a que la historia y el origen humano que nos han contado en el manipulado sistema educativo mundial son totalmente falsos. Es posible que el ser humano sea parte de una propiedad gestionada en un nivel superior, por encima de la conciencia humana actual las evidencias señalan clamorosamente en esta dirección.
¿Dónde están los miles de niños que desaparecen cada año por todo el mundo sin dejar rastro? ¿Por qué lo ocultan los medios de comunicación? ¿Por qué la ley no hace nada? ¿Por qué existen ocultas sociedades secretas? ¿Quién gobierna al ser humano realmente? ¿Qué representa la simbología oculta que no nos enseñan en la escuela? este documental presenta datos, hechos, pruebas y testimonios que ponen en evidencia que, al contrario de lo que nos hacen creer malintencionadamente, el ser humano no está al mando para nada, ni siquiera está en la cima de la cadena alimenticia.

 Evolución de los homínidos

El primer ancestro del ser humano, aparecido hace unos cinco millones de años, es el Australopithecus, que ya podía andar sobre las dos piernas. Desde ese momento tuvo lugar una lenta evolución biológica y cultural hasta la llegada del ser humano actual.

El Homo habilis vivió hace algo menos de tres millones de años, andaba siempre erguido y comenzó a fabricar útiles de piedra. Hace un millón y medio de años apareció el Homo erectus, asociado a una industria lítica más perfecta (bifaces), e inventor del fuego (-500.000 años).

Hace unos cien mil años apareció en Europa el Homo sapiens neandertalensis uhombre de Neandertal, con una capacidad craneana similar a la nuestra pero más robusto.
Finalmente apareció el hombre de Cromagnon u Homo sapiens sapiens, la especie a la que pertenece el hombre actual, que inventó la agricultura y laganadería.

El Paleolítico
El Paleolítico es la etapa más larga de la historia humana, pues duró desde la aparición de los primeros homínidos hasta hace unos diez mil años, cuando el desarrollo de la agricultura dio inicio a la revolución neolítica.
Paleolítico significa piedra antigua, y hace alusión a las técnicas más primitivas de elaboración de instrumentos, basadas en la percusión de la piedra de sílex, aunque a lo largo de esta etapa también se utilizaron la madera y el hueso como materias primas.

Los seres humanos del Paleolítico vivían fundamentalmente de la caza, la pescay la recolección de frutos silvestres. Eran nómadas y vivían en cuevas o junto a los ríos, al aire libre o en cabañas construidas con ramas de árboles y pieles de animales. Se vestían también con pieles y se organizaban en pequeñas tribus, cuyos miembros estaban unidos por vínculos familiares.

Los hombres de Neandertal, en el Paleolítico Medio, tenían creencias de tipo religioso, como lo demuestra la práctica del enterramiento de los muertos. En el Paleolítico Superior, el hombre de Cromagnon creó las primeras formas de arte, entre las que destaca la pintura rupestre.

La revolución neolítica

Hace unos diez mil años, con el calentamiento del clima que puso fin a la última glaciación, el hombre hizo dos descubrimientos cruciales: el cultivo de las plantas y la domesticación de animales, lo que permitió:

·         El asentamiento permanente de las comunidades humanas (sedentarismo).
·         La producción controlada de alimentos y el consiguiente aumento de la población.

La agricultura y la ganadería se descubrieron en Oriente Medio y luego se desarrollaron en Europa y en el resto del mundo. Las primeras especies cultivadas fueron los cereales: el trigo en Oriente Medio y Europa, el arroz en Asia y el maíz en América. Los primeros animales domesticados fueron la cabra, la oveja, el buey, el caballo y el perro.

La revolución del Neolítico se manifestó asimismo en las técnicas de fabricación de útiles de piedra, basadas en el pulimento, que dio lugar a instrumentos cada vez más perfectos y especializados. Otras dos innovaciones técnicas de enorme trascendencia fueron el tejido y la cerámica.

Instrumentos prehistóricos

Paleolítico: cuchillos, bifaces, raspadores, puntas de flecha, propulsores, agujas, arpones.

Neolítico: azadas, hoces de madera, buriles, azagayas, molinos de mano, hachas de piedra pulimentada, útiles de hueso, vasijas, cuencos y platos de barro modelados a mano y cocidos en hogueras.

Edad de los Metales: joyas y adornos de cobre, armas y otros objetos de bronce y hierro, ruedas y carros, tornos para cerámica, velas para barcos, arados.

Edad de los Metales

Hace unos siete mil años el hombre comenzó a producir objetos de metal, lo que dio lugar a grandes cambios en las formas de vida. El primer metal que se utilizó fue el cobre, sobre todo para la elaboración de joyas y objetos de adorno. Más tarde se emplearon otros dos metales: el bronce, una aleación de cobre y estaño; y el hierro. Ambos metales eran muy resistentes y con ellos se podía fabricar todo tipo de utensilios: herramientas de trabajo, armas y armaduras, recipientes, joyas, estatuas, etcétera.

Durante la Edad de los Metales muchos poblados se fueron transformando en ciudades, algunas de ellas con cientos e incluso miles de habitantes. La organización política se hizo más compleja con la aparición del rey, o jefe de la comunidad, los guerreros, los artesanos, etcétera.

Fechas clave

Edad de Piedra

·         600.000 Paleolítico Inferior. Australopithecus, Homo habilis, Homo erectus Culturas: Abbevilense, Chelense, Achelense, Clactoniense, Levalloisiense.

·         80.000 Paleolítico Medio. Homo sapiens neandertalensis Culturas: Musteriense.

·         35.000 Paleolítico Superior. Homo sapiens sapiens (Cromagnon). Culturas: Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense, Magdaleniense.

·         10.000 Mesolítico. Transición al Neolítico. Culturas: Aziliense, Tardenoisiense, Maglemoisiense, Asturiense, Campiñiense, Erteboelense.

·         5000 Neolítico. Culturas: cerámica cardial, sepulcros de fosa.

Edad de los Metales
·         2400 Eneolítico. Culturas: Almería, vaso campaniforme, cultura megalítica.

·         1700 Edad del Bronce.

El origen del hombre, referido al origen o comienzo de la especie humana, remite a dos perspectivas muy distintas. La visión científica sitúa la especie humana como una más en la evolución biológica de los organismos vivos de la Tierra. La visión míticay religiosa, la antropogonía, concibe, en general, el origen del hombre como un acto de voluntad de uno o varios dioses.
El origen del hombre desde el punto de vista científico
El origen del hombre, desde el punto de vista científico, interesa a múltiples disciplinas: biología, biología evolutiva, genética, antropología física, paleontología, estratigrafía, geocronología,arqueología, antropogenía y lingüística.
El lamarckismo o herencia de los caracteres adquiridos
Aunque superada científicamente, la teoría del naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck, conocida como lamarckismo, fue la primera teoría de la evolución biológica. Es expuesta en su libro de 1809 Philosophie zoologique y se conoce también como teoría de la herencia de los caracteres adquiridos. Quedará refutada cuando a principios del siglo XX la formulación de la barrera Weismann muestra la imposibilidad de transferencia de información entre la línea somática y la germinal: los caracteres desarrollados por el individuo durante su vida no se transmiten genéticamente.

Teoría de la evolución por selección natural de Darwin

La visión científica del origen del hombre tiene su mayor hito en la obra del naturalista inglés Charles Darwin que sitúa a la especie humana actual (homo sapiens) dentro de la evolución biológicade la selección natural y la selección sexual.

El origen del hombre

El origen del hombre de 1871 (en inglés The Descent of Man, and Selection in Relation to Sex) es el segundo libro sobre la teoría de la evolución de Darwin Después de su libro de 1859, El origen de las especies escribirá El origen del hombre, donde aplica la teoría de la evolución de la selección natural a la evolución humana haciendo especial hincapié en la importancia de laselección sexual. Además el libro aborda muchos otros aspectos sobre psicología evolutiva, ética evolutiva, diferencias entre las distintas razas de seres humanos así como el papel dominante de la mujer en la elección de compañeros de apareamiento. Al final del libro nos indica cual es la principal conclusión en relación al origen del hombre:

Síntesis evolutiva moderna

La síntesis evolutiva moderna, teoría sintética o neodarwinismo pretende la integración de la teoría de la evolución de las especies por selección natural de Charles Darwin, la teoría genética deGregor Mendel como base de la herencia biológica, la mutación genética aleatoria como fuente de variación y la genética de poblaciones matemática.

El origen del hombre desde el mito y la religión
Las distintas culturas y civilizaciones han ofrecido diversos relatos de carácter mítico y religioso sobre la creación y el origen del hombre. Se denomina antropogonía al relato de carácter mítico yreligioso sobre su origen, su creación o surgimiento y por extensión de la humanidad y su cultura.

Ciencia, mito y religión

Para algunos autores, el punto de vista científico sobre el origen del hombre no es incompatible con la explicación religiosa ya que afectarían a campos del saber distintos. Así, para los defensores de la preeminencia del punto de vista religioso, afirmar que el ser humano tiene un origen divino no necesariamente equivale a afirmar que no existan aspectos biológicos, argumentando que la biología es una ciencia y, como tal, no pretende ni puede discernir sobre aspectos metafísicos.
Para otros autores el origen del hombre tiene una exclusiva explicación científica incompatible con una explicación religiosa que estaría, según ellos, en el campo del mito, la antropología y, específicamente de la antropología de la religión.
Los budistas modernos como el Dalái Lama tratan de no entrar en conflicto entre el budismo y la ciencia y consideran que son maneras complementarias de entender el mundo que nos rodea.